En este Día de Reyes, la ilusión también camina despacio, en fila y con ojos llenos de magia. Pequeños monaguillos que, como los Reyes Magos, avanzan con humildad, entrega y esperanza.
La verdadera grandeza no está en el oro, el incienso o la mirra, sino en la fe, la inocencia y la ilusión de los niños.
¡Feliz Día de Reyes!